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El Oficio de ser Promotora
El ser promotora no es una tarea sencilla, sino que muchas veces enfrenta situaciones difíciles dentro de las comunidades para realizar eficientemente su trabajo, pero también, este gran oficio trae grandes satisfacciones cuando se logra cumplir con una meta específica. Uno de los temas prioritarios en la nación es la educación. Para ello, programas como ENCORE (Engaging Communities for College Readiness por su nombre en inglés), dedicados a promover la importancia de la educación superior en el Valle del Río Grande, se apoya primordialmente en la ayuda que brinda la Asociación de Promotoras del Sur de Texas. "Tengo a mi cargo 175 promotoras que representan a todo el Valle de Texas en diferentes aspectos. Este oficio de labor comunitaria es muy satisfactorio, pero también nos enfrentamos con grandes obstáculos", dijo la presidenta de la Asociación de Promotoras del Sur de Texas, Mérida Escobar, quien colabora también para el programa ENCORE. Así lo manifestó Ernesto Villarreal, director del mencionado programa, quien dijo que ENCORE se dedica a dar apoyo a las familias de bajos recursos y que es gracias a la labor de las promotoras, quienes educan a los padres de familia a motivar a sus hijos a cursar una carrera universitaria. María Ibarra, quien es promotora de salud asegura que su trabajo le ha permitido ayudar a la comunidad. "Con la información que me da ENCORE, vamos a casa por casa, y les decimos a los niños cómo se deben de preparar para llegar a la universidad. Pero también ayudamos a los padres a entender que es su obligación empujar a sus hijos a alcanzar sus sueños, para poder llegar a ser un buen médico, abogado, ingeniero, etc.". Ibarra platica con los niños, les pregunta qué es lo que les gustaría ser cuando sean adultos, y los alienta a seguir adelante. "Yo les digo que están a tiempo para adelantar sus clases y tomar horas de colegio, para que cuando asistan al colegio no tengan que gastar mucho dinero". OBSTACULOS Y SATISFACCIONES DE SER PROMOTORA Unos de los principales obstáculos a los que se enfrentan las promotoras en el campo de trabajo es el dinero, además de la ignorancia, y la barrera del idioma. "Nada más mencionamos la palabra dinero, y los padres ya no quieren que sigamos, porque para ellos el ir a la universidad es imposible por carecer de recursos económicos. Pero ellos no saben de los programas de ayuda financiera que hoy existen, y para eso estamos nosotras", indica Ibarra. La ignorancia es otro gran obstáculo. "Como nosotros no fuimos a la escuela, ellos tampoco tienen que ir, pues de todas maneras sobrevivimos", es lo que argumentan los padres. El idioma también juega otro importante papel porque como dice Ibarra, la mayoría de las familias son migrantes, muchos no tienen papeles, entonces tienen temor a meterse en problemas. "Hasta que no arreglemos podemos hacer algo", es otra frase que utilizan los padres, quienes en muchos casos, representan el mayor obstáculo para sus propios hijos. "A veces sí", dice Ibarra, "los padres son quienes truncan en muchos casos, el futuro de sus hijos". Otro de los testimonios como promotora es el de Carmen Guerra, radicada en Brownsville Texas, y que cuenta con 17 años de experiencia. "Todo mi trabajo y dedicación lo he hecho con bastante amor. Primero ayudé a mujeres embarazadas, quienes no recibían cuidados prenatales. Fue hace años en el 93 cuando surgió la enfermedad llamada "anencefalia", bebés que nacen sin cerebro y con la espina bífida. Sólo duraban horas y morían, hubo muchos casos en Matamoros, Brownsville, y Corpus Christi", explica Guerra, quien su labor era orientarlas a diversas clínicas para los cuidados prenatales, pues muchas de ellas durante todo el embarazo nunca tomaron hierro. Y ahora Guerra trabaja para el programa "Mano a Mano" en Brownsville. "También trabajo para ENCORE", indica la promotora, quien alienta a los estudiantes a no dejar la escuela. En el aspecto de la educación Guerra también se ha enfrentado a los padres, quienes prefieren que sus hijos vayan a trabajar que a estudiar. "La problemática es que ellos no cuentan con la información necesaria. Sus problemas son económicos, aunque probablemente si desean que sus hijos estudien pero es tanta la necesidad en casa que quieren que ellos les ayuden con los gastos". Menciona Guerra, que según las recientes estadísticas en el Condado Cameron hay cerca del 57% de estudiantes que no terminan la preparatoria. "Las razones son muchas. Vemos la pobreza, a mujeres solas que no tienen pareja, por lo que no hay prioridad para el estudio, pero les animamos y decimos que si dan la oportunidad a sus hijos, ellos las podrían ayudar mucho mejor". Sin embargo, su trabajo como promotora también le ha traído grandes satisfacciones. "No todo es malo, si de tres familias que visito y una de ellas ayuda a sus hijos, entonces me doy por satisfecha. Hay muchas familias que me llaman para darme las gracias. Ahora sus hijos son grandes profesionistas y su vida ha cambiado radicalmente", puntualiza.
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